sábado, 10 de mayo de 2014

Petra Mora (Madrid)

Sólo la puerta de este nuevo comercio de la madrileña calle Ayala despertará tus ganas de entrar a conocerlo. Y es que su original nombre y su cuidado diseño no te dejarán pasar de largo. En él encontrarás productos seleccionados de pequeños productores locales, los mejores en cada especialidad, en los que la calidad y el mimo son la principal seña de identidad. Tentadores embutidos y quesos, aceite de varias clases, dulces y mermeladas artesanales, conservas y ahumados con embalaje Petra Mora, menaje del de antes y mucho más. Ideal para hacer un regalo especial o para darle otro aire a tu despensa. Tienen también carne de su propia ganadería. Respaldados por chefs como Dani García, Jon Roca o Martín Berasategui cuentan con un animadísimo blog (http://www.petramora.com/blog/) en el que encontrarás curiosas recetas, concursos y mucho más. Yo vuelvo seguro.

Abren de 10.00 a 21.00 de lunes a sábado y tienen tienda online con envíos a domicilio en menos de 24 horas.

C/Ayala 21 (28038 Madrid)
www.petramora.com






domingo, 27 de abril de 2014

San Juan de Gaztelugatxe (Vizcaya)

En la provincia de Vizcaya, entre las localidades de Bermeo y Bakio, se encuentra la ermita de San Juan de Gaztelugatxe construida sobre un pequeño islote al que únicamente se puede llegar tras atravesar un antiguo puente de piedra y subir nada más y nada menos que 321 eternos escalones. Las vistas desde lo alto son sobrecogedoras y a la magia del momento se suma una banda sonora de lujo, el repicar de las campanas de aquellos que llegan a la ermita y que, cumpliendo con la tradición, tocan tres veces para que sus deseos se puedan cumplir. Enfrente de la iglesia hay un pequeño refugio con una chimenea para aquellos que se animen a hacer noche en este bucólico rincón de la costa vasca y alucinar con un amanecer que tiene que ser único. Sin ninguna duda, merece la pena el esfuerzo de la subida.






lunes, 14 de abril de 2014

Mont Saint Michel (Francia)

Uno de los lugares más visitados de Francia es el Monte Saint Michel, un rincón lleno de magia entre las regiones de Normandía y Bretaña. Esta abadía fue construida en el siglo XIII sobre un islote en medio de una enorme bahía y sólo se puede acceder a ella cuando la marea está baja. En determinadas épocas del año la inmensa afluencia de turistas puede llegar a ensombrecer el encanto de un lugar que si visitas en temporada baja te sobrecogerá. Una manera de lograr esta cotizada soledad es madrugar lo suficiente como para conseguir llegar antes que los grupos de turistas; otra es hacer noche en alguno de los hoteles de la abadía y vivir la experiencia de estar durante unos minutos totalmente rodeado de agua. Para disfrutar del Mont Saint Michel con otra perspectiva, no dejes de ir a comer a Cancale, un puerto pesquero desde donde las vistas de Saint Michel son únicas y donde, según dicen los franceses, se comen las mejores ostras del país. Para rematar el día nada mejor que pasar la tarde en el bucólico pueblo de Saint-Malo.

Para llegar desde Rennes puedes coger el tren hasta Pontorson donde tendrás que coger un autobús hasta Saint Michel, o bien puedes ir directamente en autobús desde Rennes. Una última advertencia: parte de las arenas que rodean el islote son movedizas. Sólo se recomienda acercarse a ellas si se hace acompañado de un guía.





lunes, 7 de abril de 2014

Balestrand (Noruega)

Si alguna vez pudiera desaparecer una temporada, desconectar de todo y pasar unos días escribiendo en algún rincón lejano del mundo, ese sería con toda seguridad Balestrand. Este pequeño pueblo noruego ubicado en pleno fiordo de los Sueños está rodeado de una paradisiaca naturaleza y de la más absoluta paz. No en vano esta bucólica localidad era frecuentada en el siglo XIX por pintores paisajistas de distintas nacionalidades a los que Balestrand sirvió de inspiración durante años. Si la economía te lo permite no dejes de alojarte en el impresionante hotel Kviknes, toda una institución en Noruega desde que abrió sus puertas en el año 1877. Para presupuestos menos desahogados las cabañas de Sjotun son una opción más asequible y llena de encanto. Además desde Balestrand sale el ferry hacia Fjaerland, punto de partida para visitar el glaciar Jostedalsbreen. ¿Necesitas más razones?

Más información en www.balestrand.kommune.no








miércoles, 26 de marzo de 2014

Papa Pique et Maman Coud (Rennes)

Cuando después de casi quince años vuelves a visitar una ciudad y reservas un hueco para dar una vuelta por esa tienda que tanto te gustó en su día, ésta puede pasar directamente y sin dudarlo ni un segundo a la categoría de vuelta abierta. Y precisamente eso me pasó con Papa pique et mamam coud una tienda situada en el centro de la ciudad bretona de Rennes donde encontrarás sombreros, neceseres, monederos, diademas, bolsos y muchos otros complementos, todos ellos confeccionados con preciosas telas protagonizadas, entre otros, por cuadritos, topos, flores, rayas y sus inconfundibles mariquitas. Todo comenzó vendiendo horquillas en los mercadillos de la Bretaña hace más de dos décadas y, después del éxito de su tienda de Rennes, llegaron otras más en varias ciudades de Francia e incluso en Barcelona, señal de que no soy la única a la que le gusta todo aquello que "mamá cose". Conseguí volver :-)

Abren de martes a sábado de 10.00 a 19.00 y  los lunes de 13.00 a 19.00.

5, rue pont aux Foulons (35000 Rennes)
Tel. +33 (0)2 99 78 19 71
www.papapiqueetmamancoud.fr








domingo, 16 de marzo de 2014

París

No es demasiado arriesgado afirmar que todo aquel que tenga la suerte de pasar alguna vez en su vida por París deseará con toda seguridad volver a visitar esta ciudad mágica. A mí se me ocurren muchas razones por las que en este mismo momento me subiría a un avión con destino a la capital francesa, aquí os dejo diez de ellas:

- Para volver a disfrutar de sus calles repletas de edificios dignos de fotografía, balcones de ensueño y áticos merecedores de la más profunda de mis envidias.

- Para darle la bienvenida a la primavera con esa luz tan característica de París.

- Para asomarme al enorme reloj del Museo de Orsay y disfrutar de una vista única de la ciudad.

- Para dar una vuelta por el mercadillo de Président Wilson. O por cualquier otro.

- Para volver a contemplar la grandeza del Sena, disfrutar de un buen paseo por su orilla y cruzar una y otra vez sus majestuosos puentes.

- Para escuchar uno de los idiomas más hermosos del mundo.

- Para dar un paseo por Montmartre, entre pintores y turistas. Y soñar que algún día seré capaz de pintar como ellos.

- Para volver a quedarme con la boca abierta contemplando la magnitud de Notre Dame, sus misteriosas gárgolas y los impresionantes rosetones. Y durante unos minutos retroceder varios siglos en el tiempo.

- Para recrearme con las decenas de floristerías repartidas por toda la ciudad.

- Para sentarme en uno de esos pequeños cafés situados en la esquina de cualquier calle a tomar un croissant mirando el ir y venir de los parisinos y el latir de la ciudad. 

Por todo ello y por muchas otras razones, estoy deseando volver.





viernes, 28 de febrero de 2014

Creperie La Saint Georges (Rennes)

En Rennes hay más de 50 creperias para sus poco más de 200.000 habitantes. Sin embargo en La Saint George, a pesar de su gran rotación, es imprescindible reservar mesa. "Por algo será", pensamos la primera vez que intentamos cenar allí. Y enseguida lo entendimos. Y es que no sólo preparan las mejores crêpes y galettes de la ciudad, sino que la decoración moderna y cuidadísima de este local de dos plantas y su amabilísimo personal son razones más que suficientes para que se haya convertido en poco tiempo en uno de los restaurantes de moda de la capital bretona. Todas sus galettes llevan el nombre de algún famoso George y vienen acompañadas de una propuesta de maridaje. Nosotros nos decantamos por un clásico, George Carpentier, una arriesgada y acertadísima mezcla de ingredientes, George Pompidou, y un postre pensado para compartir y aún así algo excesivo, Hulk. Volveremos.

Cierran los domingos, lunes y festivos.

11 Rue du Chapitre, 35000 Rennes, Francia
Tel. + 33 (0)2 99 38 87 04
www.creperie-saintgeorges.com  







miércoles, 26 de febrero de 2014

Sala de despiece (Madrid)

Detrás de tan original nombre se esconde un curiosísimo local inspirado en una auténtica sala de despecie tanto en su decoración como en los uniformes de los camareros y en su exquisita carta. Ideal para tomar unas cañas acompañadas de buenas raciones, eso sí, en la barra y sin reservas. Un local pequeño y lleno de encanto para volver.

Abren todos los días de la semana en horario de comida y de cena (de lunes a jueves de 13.00 a 17.00 y de 19.30 a 24.30, los viernes de 3.00 a 17.00 y de 19.00 a 1.00, los sábados de de 13.00 a 18.00 y de 20.00 a 1.30 y los domindos de 13.00 a 18.00):

C/Ponzano 11 (28010, Madrid)
Tel. 91 752 61 06
www.saladedespiece.com






viernes, 7 de febrero de 2014

Marché des Lices (Rennes)

Ni grandes museos ni monumentos históricos. Nada me hace disfrutar tanto cuando viajo como poder pasear con calma por los mercados de las ciudades y pueblos que visito, mezclarme entre su gente, comprar alguna de sus especialidades locales y soñar por unos minutos que no soy sólo una turista. En la ciudad francesa de Rennes hay incluso una razón más. Y es que su mercado de Lices es toda una institución de esta localidad bretona. Los sábados por la mañana, desde las 7.45 hasta las 13.30, el marché des Lices reúne centenares de puestos de comida, ordenados por mercancía, en una de las zonas más bonitas de la ciudad. Un mercado lleno de vida y de sabor francés, con la melodía de espontaneos acordeones como banda sonora, con clientes y tenderos de lo más variopintos y con grandes canastos y coloridas boinas como protagonistas indiscutibles del atrezzo. El escenario está dominado por las casas de entramado de madera típicas de Rennes y por dos grandes edificios de finales del siglo XIX donde se cobijan muchos de los puestos. Si el tiempo acompaña el plan no termina aquí ya que los rennais suelen aprovechar los días de sol para sentarse en las terrazas de la zona a degustar los productos que acaban de adquirir. Una tradición permitida por los bares y restaurantes de la ciudad siempre y cuando se consuma alguna bebida. Sin ninguna duda un plan para volver.




miércoles, 29 de enero de 2014

Gran Vía (Madrid)

La Gran Vía es visita obligada de todo aquel que viaja a Madrid por primera vez. Sus  musicales y obras de teatro son en muchas ocasiones el gran reclamo de este centenario Broadway madrileño. Las decenas de restaurantes, comercios y  tiendas completan una oferta de ocio difícil de resumir. Pero lo que cautiva y lo que covierte a esta calle en una Vuelta Abierta indiscutible es su constante vida, su movimiento a cualquier hora del día y de la noche, la hetereogeneidad de sus paseantes, su colorido y diversidad. Una calle que nunca defrauda, con diversión asegurada, epicentro de la ciudad y desde la que podrás desplazarte fácilmente a cualquier otro rincón de Madrid. Recorrerla desde la famosa calle Alcalá hasta la Plaza de España es una oportunidad para empaparse de la esencia madrileña. Hay quien prefiere sentarse en uno de sus bancos o terrazas para contemplar el ir y venir de madrileños y turistas y poder captar el latir de esta ciudad. Para alojarse las opciones son de lo más variados, desde castizas pensiones hasta grandes hoteles como el Tryp Madrid Washington o Tryp Madrid Gran Vía.



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