Ezcaray nos enamoró desde el primer momento. Por ser un pueblo auténtico, de los de antes, con ese ritmo lento y tranquilo, en los que las horas parecen tener algún minuto más de lo normal, repleto de bicis y niños jugando en las plazas, con la tradición del aperitivo elevada a la máxima potencia, con salidas a por setas y vida entorno al río. Y todo ello rodeado de un gran encanto, de media docena de tiendas de capricho, balcones adornados con coloridas flores, rincones llenos de magia, como el Velo de Isis, y una cuidadídisma gastronomía encabezada por el famoso restaurante Echaurren, con una estrella Michelin. Además desde Ezcaray podrás realizar una gran variedad de rutas y excursiones, como San Millán de la Cogolla o la impresionante cima que encontramos camino a Posadas, pasando Zaldierna, a unos 30 kilómetros de Ezcaray, motivo más que suficiente para volver.
Gracias Ana por descubrirnos este rinconcito de La Rioja.






